Mi dragón...

Hace días que no me daba un chapuzón, ayer por fin me lo di, aunque no noté nada extraño… ha sido hoy, quizá porque anoche, nos dieron las tantas hablando y hablando de tantas cosas que deberían estar bien hechas y no lo están!!!

De la seguridad de las personas, en los incendios veraniegos!!! Y el poco caso que hacen a los que luchan a brazo partido contra el fuego y/o para el fuego… nunca se sabe… Siempre dirigidos por alguien “que sabe mucho de incendios” sentado detrás de una mesa, haciendo números, pero jamás ha pisado un monte o campo ardiendo!!!

Quizás por estas charlas… me fui a la cama con intranquilidad, pero mi sueño es implacable y entré en mi maravilloso mundo, soñé con dragones preciosos de color gris plata, con alas de murciélago… Muy bonito.

Esta mañana con un calor, bastante significativo, al volver de hacer unas cuantas gestiones de intendencia doméstica, me he dado un chapuzón y mira por donde, se ha abierto mi ventana particular de color verde azulado, que aparece de vez en cuando,en mi piscina y que me transporta a otros mundos…

Hoy he entrado en un mundo, no desconocido para mi, puesto que casi siempre son sitios, como que ya he visitado antes, como si se repitieran los escenarios.

En esta ocasión, tenía una verdadera lucha con unos vecinos, nada que ver con la realidad, que tenían bastantes animales exóticos, entre ellos había dos cerditos, estos evidentemente no son mas que domésticos, pero los vecinos, dos hombretones rudos y malcarados, pretendían enseñar a mis “dos hijos gemelos”, nada mas lejos de la realidad, porque no he tenido gemelos….

Bien pues querían enseñarles con unas armas extrañas, mitad ballesta mitad hacha diminuta, como se debe matar un cerdo. Podéis imaginaros, con el cariño que siento yo por los animales, como me sentó tamaña locura!!! Estaba yo en mi fase de genio, borde y furiosa como una leona, defendiendo a sus cachorros, cuando apareció en escena un maravilloso Dragón gris plata con una alas inmensas, que estos individuos tenían en una jaula.

Yo le dije al dragón, en mi furia, tu!! Si eres dragón de verdad, suelta fuego ya por esa bocaza y funde los barrotes de tu jaula y ven a echarme una mano, una garra, un ala o lo que te apetezca!!!

Nadie debe enseñarle a un niño a utilizar armas!!!

El dragón me miró asombrado y me dijo, si quieres que te ayude llámame por mi nombre, llevo muchos años esperándote, así que si quieres ayuda, solo podré dártela si me llamas por mi nombre!!!

Bueno… mi angustia crecía, que narices sabía yo de su nombre??? Ni idea tenía yo en ese momento de nombres de dragón, solo sabía decir ayúdame, ayúdame!! Y él me decía llámame por mi nombre!!! Yo lo miraba, y parecía que cada vez estaba mas brillante se estaba sacudiendo el polvo y cada vez, se le veía menos gris y mas resplandeciente.

Por otro lado los dos hombretones, querían arrebatarme los niños… forcejeando conmigo y en esa lucha se me ocurrió decirle, al mirarle y verlo, Luna de Plata!!! Ven!!! Y soltó por su boca una llamarada, fundiendo los barrotes de su jaula.

Empezó a crecer y crecer, se hizo enorme, bravo, guerrero, pero con unos ojos dulces y compasivos a la vez, me miró y en su mirada y en el brillo de su pupilas, noté como me tranquilizaba y como de un zarpazo nos levantaba del suelo a los gemelos y a mi y volando a una velocidad de vértigo, nos llevaba muy lejos de allí…


Aún tuve tiempo de colocarmebien en su cuello con los dos niños sujetos a un collar inmenso que llevaba el dragón, de perlas inmensas y disfrutar del paisaje a nuestros pies, fue una sensación de protección, de libertad y de profunda gratitud. Cuando quise hablarle a la inmensa oreja, solo sentí que me decía soy tu dragón plateado y sí, me llamo Luna de Plata, por que soy hembra y siempre me tendrás cuando me necesites, viviré mientras tu vivas y moriré cuando tu mueras. Y cuando yo iba a darle las gracias… Plafff, ya estaba en la piscina y salía a la superficie , como si solo hubiesen transcurrido unos treinta segundos debajo del agua, después de haberme tirado de cabeza…. Al agua de la piscina.

Esta es otra de mis aventuras cuando cruzo esa puerta, que luego busco y nunca encuentro…