La Coctelera

Categoría: MENTES MARAVILLOSAS

SUEÑO, MI SUEÑO PARA LA MEDICINA, no iba tan desencaminada

Posteado por: Cristina el 3 nov En: MENTES MARAVILLOSAS MEDICINA - sin comentarios

 

 

 

Premio Nobel en Física 2010: Grafeno

El futuro está en el grafeno. Un material que no es nuevo -se conoce desde los años 30 del pasado siglo- pero cuyas aplicaciones para el mundo de la tecnología están empezando a desarrollarse desde hace relativamente poco. Las posibilidades son infinitas: su aplicación a pantallas táctiles auto enrollables, chips mucho más rápidos o paneles solares, se encuentra en pleno apogeo, y los resultados de los primeros experimentos comienzan a ver la luz.

El grafeno es un material de gran fuerza, flexibilidad, transparencia y conductividad eléctrica. Es, además, el material más resistente del mundo, y puede reaccionar químicamente con otras sustancias para formar otro tipo de compuestos, lo que lo convierte en un material con gran potencial de desarrollo.

Me vino a la memoria un post mío que publique hace ya tiempo, en realidad fue un sueño, típico futurista de los míos y hoy lo voy a repetir aquí, tiene gracia que yo ya lo soñase hace 4 ó 5 años... no si yo creo que soy del futuro. Por eso estoy tan perdida en este mundo tan arcaico...

AQUÍ ESTÁ MI SUEÑO Y LA FECHA.

Sueños 9 de Enero del 2006

Sueño, para los médicos

Yo, Cristinilla, en un hospital, estoy en una cama, rodeada de aparatos en observación y llevo una lamina fina como una radiografía, pero de color azul claro traslúcida, mate y llena de circuitos de colores que la recorren por todas partes, a modo de babero desde el cuello hasta los pies, es como un mapa que va registrando todas las constantes y reacciones de los diferentes órganos del cuerpo, y allí donde falla algo, o el organismo no responde bien, esta lámina se conecta con el cuerpo y resuelve el problema.

También llevo una vía en la mano izquierda y una camisola tipo hospital de color rosa. Conmigo esta Manita, mi hermana mayor. Llevo un reloj que de repente marca las horas al revés y luego se vuelve loco y deja de funcionar. Menos mal que no llevo nada en la cabeza!!! Yo le pregunto a la enfermera que si eso (el reloj marcando las horas hacia atrás) perjudica a lo que llevo colgado que es como un escáner permanente y me dice que no, que no hace falta el reloj, y que espere tranquilita uno o dos días a ver como esta mi organismo. Yo noto que estoy adelgazando y pienso, pues mira no esta mal..... Bueno no vaya a ser que desaparezca...

 

 

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Arturo Ruiz-Sánchez Poeta, Narrador...

Posteado por: Cristina el 18 ago En: Amigos del mundo MENTES MARAVILLOSAS - sin comentarios

 

Hoy dedico mi post a Arturo Ruiz-Sánchez Poeta, Narrador,
Fotógrafo, Columnista, Promotor Cultural. Residente
en New York, New Jersey, Atlanta (USA) y Lima,
Iquitos (PERU). Ha publicado ya dos libros:

 "LA TÍA ABUELA Y LA CASA DE LOS ESPÍRITUS"

Desde la niñez y los recuerdos abre sus páginas "La Tía Abuela",
libro de relatos del poeta y narrador Arturo Ruiz que nos lleva en
ruta de triunfo por senderos de la selva peruana, en un compás
de narraciones, herencias de leyendas, secretos, mitos y
tradiciones que viven eternos a través de descendencias,
haciéndonos partícipes de sueños, luchas, misterios y realidades.

Y "SUSPIRO Y SOMBRAS"


Estoy perdido...
En el temblor de los árboles
y me nutro
de la savia que baña mi cuerpo.
Sus hojas me envuelven
y soy sombra...
y soy viento.

Ahora...
Una fuerte luz
cierra mis ojos,
un viento suave
inunda mi rostro
y su fuerza me desliza
y soy suspiro...

Ahora...
Existo entre caminos y sueños,
habito
en amores desconocidos.
Y me abrazo
a la armonía de la música...
y soy libre.

Pronto viajará a España para hacer la presentación de sus libros
publicados y tres más que están a punto de salir del horno:

"LA SELVA PRIVADA"
"PEDAZOS DE TIEMPO"
"JORNALEROS.COM"

En su momento os tendré al corriente, mientras tanto os dejo el
enlace su blog:
http://arturo-mispoesias.blogspot.com/
allí encontraréis más escritos preciosos y también dónde
poder adquirirlos, pronto habrá mas establecimientos, también
podéis pedirlos a
través de mi blog.

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Nicolas Hayek nos ha dejado...

Posteado por: Cristina el 29 jun En: MENTES MARAVILLOSAS - sin comentarios

 

 

Hoy, Nicolas Hayek, fundador de la famosísima marca de relojes, Swatch, murió.

El hombre siempre me pareció un genio y uno de los mejores ejemplos de lo que significa construír una marca de la nada, en un mercado sumamente saturado, haciendo las cosas a su propio modo y arriesgando.

Una de las cosas más interesantes hechas por Hayek (aunque no de las más exitosas) es el Swatch Internet Time o Beat Time en conjunto con Nicholas Negroponte, el objetivo era crear una nueva forma de medir el tiempo que no tenga nada que ver con zonas o husos horarios. Una especie de "horario universal" que funcione sea donde sea, no importa en qué parte del mundo estabas. La idea era simplificar la forma de comunicarnos en internet cuando tenía alguna relación al tiempo.

Consiste en que, en vez de usar días, horas, minutos y segundo se usen beats. Cada día solar se divide en 1.000 beats, por lo tanto cada beat equivale a 1 minuto, 26,4 segundos.

La idea es que cuando es @482 en Madrid, es @482 en la Ciudad de México o en Buenos Aires. Si querías hacer una cita en un canal de chat (hey, era 1998), simplemente dabas el beat y te olvidas de zonas horarias o en qué parte del mundo estaba el resto.

 

El beat time por complicado, porque requería usar un reloj Swatch, porque pretendía cambiar uno de los aspectos más arraigados de nuestra sociedad (la hora) fue un fracaso. Aún así lograron convencer a CNN, Ericsson, algunos desarrolladores de videojuegos e inclusive a El Mundo de España.

Muchos geeks (me incluyo) llevamos orgullosos (grandes víctimas del marketing) un Swatch Beat que mostraba la hora normal y la hora beat. Eran grandes, grises y toscos, pero muchos fuimos felices con uno de estos relojes.

Hoy en día el beat time se reduce a una pequeñísima línea en la portada de Swatch.com. A mi me encantaba la idea, proponerlo y hacer una gran campaña publicitaria alrededor de eso requiere de muchos pantalones. Nicolas Hayek los tuvo. Se le extrañará.

Por Eduardo Arcos el 28 de Junio de 2010, 23:18 en Cultura Geek, Economía y Empresas, Internet.

 

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Un sentido para "Fantasía" J.R.R. Tolkien

Posteado por: Cristina el 14 mar En: MENTES MARAVILLOSAS - 1 comentario

Toda una generación ya ha conocido a Tolkien y El Señor de los Anillos antes en las pantallas que en los libros. Hoy muchos jóvenes adultos tienen del "mundo secundario" del profesor Tolkien sólo la percepción cinematográfica, e incluso cuando acceden a los libros lo hacen condicionados por las imágenes. Hay que recordar siempre que para J.R.R. Tolkien la palabra era esencial, y sin la palabra será difícil entender el significado último de la creación del oxoniense.

Yo hace más de 30 años que me enamoré de los relatos de Tolkien, y agradezco la decisión de Minotauro de publicar todos los libros de este fantástico escritor, incluso alguno inédito. Sobra decir que tengo todos los libros de Tolkien y además en diferentes formatos, de bolsillo, normales de tapas duras y de lujo.

Por eso es benemérita la obra de Minotauro en España, a lo largo ya de más de treinta años, traduciendo y publicando la obra íntegra de Tolkien. En esta ocasión los relatos reunidos no están aparentemente relacionados con la Tierra Media, pero ayudarán a quien los lea –y serán muchos, cada vez más, porque la avalancha prosigue- a acceder plenamente a las esferas de Arda.

Un sentido para "Fantasía"

"Ancho, alto y profundo es el Reino Peligroso, y lleno todo él de cosas diversas: hay allí toda suerte de bestias y pájaros; mares sin riberas e incontables estrellas; belleza que embelesa y un peligro siempre presente; la alegría, lo mismo que la tristeza, son afiladas como espadas". Tolkien aprovechó una conferencia en 1939, que se incluye en esta adición en un texto posteriormente corregido por el mismo autor, para dar a conocer algunas de sus ideas sobre la creación literaria fantástica y sobre los "mundos secundarios", es decir el producto de esa creación. Es preciso entender el estilo y los ritmos del trabajo intelectual de Tolkien, un viejo maestro universitario a la antigua usanza anglosajona, que fue también la continental antes de la revolución napoleónica y de los caprichos eruditos alemanes del siglo XIX.

Tolkien, que jamás presentó tesis doctoral, creaba e investigaba conversando con colegas y discípulos, intercambiando ideas y textos, y quien espere encontrar en este texto o en cualquiera de los suyos una tipología perfecta o cerrada. De hecho, Tolkien

Tolkien no cree que las historias fantásticas sean para niños; son una forma de transmisión del saber, de tradición, abierta a todas las edades, y por tanto en ellas no debe haber adaptaciones ñoñas. Los niños, como los adultos, serán más o menos capaces de recorrer los mundos de Fantasía, pero no son necesariamente pequeños necios a los que haya que contar las cosas como no son. Hay en Tolkien toda una crítica a la costumbre burguesa e ilustrada de desdeñar la fantasía como algo propio de pueblos primitivos o de niños inmaduros, cuando es precisamente todo lo contrario. Esa rebelión del saber tradicional es, junto a su omnipresente cosmovisión católica, una constante de toda la vida y la obra de Tolkien. ¿Hay fronteras entre una y otra? En este libro podrá comprobar que no incluso el más joven admirador de Frodo y de Aragorn. entiende que nada de lo que los hombres creamos o pensamos es nunca completamente perfecto ni está nunca completamente acabado, y toda su obra está impregnada de la idea agridulce de haber creado o recreado nuevos mundos, reales en sí mismos a través de la palabra, y de saber que esa obra no sólo no estaba acabada sino que jamás lo estaría.

Cinco historias para seguir creciendo

Cada una de las historias reunidas por Minotauro nace de una experiencia vital de Tolkien, y sólo por casualidad algunas encontraron su hueco en la Tierra Media y otras no. Bien pudo suceder que sí, porque Tolkien no quiso nunca escribir El Señor de los Anillos, sino que más bien dejó que la historian fluyese y a la vez integró en ella retazos e historias breves que habían tenido su propio origen independiente. La primera de nuestras historias, "Roverandom", fue escrita para uno de los hijos de Tolkien, desconsolado de niño por haber perdido un juguete. Tolkien da explicación y vida a esa pérdida, y Roverandom es en su pluma un perro con vida propia que encuentra extrañas y fantásticas criaturas.

"Egidio, el granjero de Ham" es la historia de un antihéroe, o más bien de un héroe escéptico. Egidio sirve a Tolkien para hacer ironía sobre sí mismo como creador de la epopeya del Anillo, para recordar el sentido común hobbit y, en no pequeña medida, para ridiculizar las manías y los prejuicios de la investigación histórica y filológica. Mucho más que una parodia es un texto maduro de un hombre terriblemente consciente de las limitaciones de lo humano, pero también de la alegría de vivir y de la maravilla de conocer el mundo de Fantasía. "El herrero de Wootton Mayor" es en cambio un relato de Tolkien ya anciano, con una evidente reflexión sobre el sentido de la vida, sobre las fases de ésta y sobre la necesidad de aceptar los cambios que nos son dados sin recelos ni rebelión. En la misma línea, con un toque totalmente personal y a modo de Purgatorio "Hoja de Niggle" es una metáfora sobre la pequeñez de nuestra comprensión de la vida y sobre el sentido completo que solo desde lo Alto puede percibirse. Es una obra de arte de un apologeta católico y, también, una pequeña joya que explica mucho de la manera de escribir del profesor Tolkien, que debe ser leída y entendida antes de dar un juicio sobre el cúmulo de materiales que constituyen El Señor de los Anillos. Niggle es, sin duda, Tolkien, y Minotauro ha acertado al reeditar ahora este relato, válido para jóvenes y mayores, que ya se tradujo hace veinte años.

Dejo conscientemente para el final "Las aventuras de Tom Bombadil", el único de estos cinco relatos que no había sido publicado debidamente en España y el único que se integra en el mundo de Ilúvatar. Jackson no encontró tiempo en su primera película para incluir el paso de los cuatro hobbits por el Bosque Viejo, pero Bombadil –otro reflejo del mismo autor- canta canciones compuestas por Tolkien, algunas de las cuales aparecen también en distintas partes del El Hobbit y de El Señor de los Anillos, y que son creaciones personales de Tolkien ante diferentes momentos de su vida; de algunas de ellas hay incluso grabaciones de la voz del profesor. En este punto hay que mencionar la calidad y la dificultad de la traducción de esta obra, que el equipo, o más bien la acumulación de equipos, ha resuelto con brillantez.

Tolkien no defrauda y esta colección de relatos aporta al lector español nuevos elementos para entender la importancia de su figura en la cultura europea de nuestro tiempo y también, por supuesto, para sonreír y disfrutar de la vida. Y es que ambas cosas, en Tolkien, van necesariamente unidas, y es el secreto de su perduración en medio de la actual maraña de imitadores medieval-fantásticos. ¿Tienen los imitadores de Tolkien lo mismo que él? Probablemente sí, salvo su visión del mundo, que es la que aquí encontramos y la razón por la que cada vez más europeos nos consideramos ciudadanos de las Tierras del Oeste. Para leer, conservar, releer, recomendar y regalar: sin duda.

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Alejando Aura, hasta siempre...

Posteado por: Cristina el 21 ago En: Amigos del mundo MENTES MARAVILLOSAS - sin comentarios

Hoy está dirigido este post como mi pequeño homenaje a Alejandro Aura, que desapareció de nuestra vista pero no lo hará de nuestros corazones.

Con esta canción de Enya, China Roses.

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Rosas de porcelana China
Rosas de Porcelana China

Quién puede decirme si tenemos cielo,
quién puede decir cómo sería;
Acebo de luz de luna, el cometa Safo,
lágrimas de Angel bajo un árbol.

Hablas de cuando el día apunta
mientras contemplas la nueva aurora,
Nubes carmesí, la llave del cielo,
un amor tallado en acajú.

Alguien me habló de las rosas de porcelana,
Alguien de las mil y una noches,
La última imagen de la Tierra, el final de la tarde;
tonos de añil y azul.

Una nueva luna me conduce hacia
bosques de sueños y yo la sigo.
Un mundo nuevo me espera;
mi sueño, mi camino.

Sé que si tengo el cielo
no hay nada más que desear.
Lluvia y río, un mundo de maravillas
pueden ser el paraíso para mí.

Veo el sol.
Veo las estrellas.

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Krishnamurti ¿como mira usted su vida? 9

Posteado por: Cristina el 7 jul En: Filosofía MENTES MARAVILLOSAS - sin comentarios

Con este último capítulo, acabo hoy con la exposición de quién es y como piensa Krishnamurti. Espero que a alguien le haya interesado o por lo menos haya despertado su curiosidad. Sobre todo el pensamiento.

Descubran lo que significa morir; no físicamente, pues la muerte física es sencillamente inevitable, sino lo que es morir a todo lo que uno conoce, morir a su familia, a sus apegos, a todo lo que ha recopilado, a los placeres y los miedos conocidos. Mueran a ello cada minuto y verán lo que significa morir; mueran a fin de que la mente se renueve, y sea por tanto una mente inocente; a fin de que una nueva encarnación se produzca, no en la vida siguiente, sino al día siguiente. Es mucho más importante encarnarse al día siguiente que en el futuro, de modo que la cualidad de la mente sea una asombrosa inocencia; pues una mente inocente es una mente que no puede ser herida. ¿Comprenden la belleza que hay eso? Una mente que jamás podrá ser herida es una mente inocente. Por lo tanto, una mente que ha sido herida debe morir a sus heridas cada día, para poder así despertarse la mañana siguiente siendo una mente transparente, inmaculada, una mente nueva, sin cicatrices. Ésa es la forma de vivir. No es una teoría; es algo que ha de hacerse.

Esa mente no conoce el esfuerzo. Hemos comprendido cómo el esfuerzo aparece en cuanto hay conflicto, en cuanto existen el observador y lo observado; y de esa comprensión nace el orden, pues el orden nace de la comprensión de lo que es el desorden. Sus vidas transcurren en el desorden, pero cuando uno lo comprende —no intelectualmente, sino cuando lo comprende de verdad— sobreviene el orden; y ese orden es virtud, es rectitud, es algo vivo. La persona vanidosa trata de ser humilde; ¿se dan ustedes cuenta de la contradicción que hay en ello? Si soy vanidoso y he intentado cultivar la humildad, en ese intento hay conflicto, mientras que si afronto el hecho de que soy vanidoso, y lo comprendo, y voy más allá de ello, nace una humildad que no es resultado de ninguna tentativa de ser humilde. Por eso es tan importante que uno se comprenda totalmente a sí mismo; pues sólo entonces puede haber un orden que nada tiene que ver con el hábito, ni con practicar y cultivar ninguna virtud. La virtud brota como una flor de bondad cuando uno se da cuenta del desorden que es su vida. De él nace el orden. Entonces puede uno empezar a investigar qué es lo que la humanidad ha buscado durante siglos y siglos, preguntando sin cesar, intentando descubrirlo; es imposible que uno lo comprenda o dé con ello si no fundamenta la investigación en su vida cotidiana. Sólo entonces puede preguntar uno qué es la meditación; no cómo meditar o qué pasos sistemas o métodos seguir para meditar, pues todos los métodos y sistemas hacen a la mente mecánica. Si sigo un sistema particular, por más cuidadosamente que lo haya elaborado el más preclaro, puro e inteligente de los gurús que imaginar se pueda, ese sistema, ese método, volverá mecánica a la mente; y una mente mecánica es la mente más muerta de todas. De modo que eso es lo que intentan conseguir ustedes cuando preguntan cómo meditar. Al cabo de un año de practicar cualquier método, tendrán una mente embotada, estúpida, una mente capaz de escaparse, de hipnotizarse a sí misma. Y eso no es meditación. La meditación es lo más extraordinario y maravilloso que existe. Veremos lo que la meditación no es, y sabrán entonces lo que es la meditación. A través de la negación, de ver lo que no es, uno descubre lo positivo; si uno, en cambio, va en busca de lo positivo, esa búsqueda le conduce a un callejón sin salida.

Decimos que la meditación no es la práctica de ningún sistema. Ya saben ustedes, hay gente que se sienta y práctica el tomar conciencia de su cuerpo, de sus movimientos, de los dedos de sus pies; gente que practica sin fin. Una máquina también es capaz de hacer eso; pero ningún sistema puede revelar la belleza y la profundidad de eso tan maravilloso llamado meditación. La meditación no es concentración. Cuando uno se concentra, o intenta concentrarse, en esa concentración existen el observador y lo observado; está la entidad que dice: «Debo concentrarme; debo hacer un esfuerzo por concentrarme», y de ese modo la concentración se convierte en un conflicto. Y cuando uno realmente aprende a concentrarse, como si fuera un colegial, esa concentración se convierte en un proceso de exclusión que levanta un muro en torno al pensamiento, lo cual no es sino otro movimiento del pensar. La concentración no es meditación. La meditación no es rehuir la comprensión de lo que uno verdaderamente es. Lo importante es conocerse por completo a uno mismo; no conocer el “Yo” superior, el Atman y todas esas tonterías, que son meras invenciones. Lo real es el hecho, no la invención.

Bien, una mente que a través de la negación ha comprendido que no son válidos ningún sistema, método ni concentración, se vuelve espontáneamente muy silenciosa. En este estado no hay ningún observador que haya conseguido un supuesto silencio. En este silencio la mente se vacía de todo su pasado. A menos que uno haga esto en su vida cotidiana, no comprenderá la maravilla, la sutileza, la belleza y excelencia que entraña. No se limiten a repetir lo que dice quien les habla, pues si lo hacen se convierte en propaganda, y la propaganda es mentira.


Así es que cuando la mente está en orden por completo, en orden matemático, y ese orden ha sobrevenido de forma natural a través de la comprensión del desorden de la propia vida diaria, la mente se halla en un estado de completa quietud; y en esa quietud el espacio es inmenso. No es el silencio que llega cuando termina el ruido; es el silencio de una mente que ha comprendido en su totalidad el problema de la existencia, el amor, la muerte, el vivir, la belleza del cielo, de los árboles, de los seres humanos. Todas las religiones les han enseñado a renunciar a la belleza, y por eso destruyen ustedes sus árboles, la naturaleza. Cuando hayan comprendido esto, sabrán lo que sucede en ese silencio. Es imposible de describir; si alguien lo describe es porque no sabe lo que es. Deben ustedes descubrirlo. Hagan preguntas, no sólo a quien les habla, sino a sí mismos, lo cual es mucho más importante. Pregúntense por qué tienen creencias, por qué siguen y aceptan la autoridad, por qué son seres humanos corruptos, iracundos, celosos, despiadados, violentos. Pregúntenselo y averigüen la respuesta; y para encontrar la respuesta no pueden preguntar a otro. Tienen que ser independientes, tienen que estar completamente solos —solos, no aislados—, porque estando solos sabrán lo que es vivir con pureza. Por eso deben hacerse preguntas sin fin; y, a medida que lo hagan, aprendan a no intentar encontrar una respuesta, sino a preguntar y observar. Pregunten y observen. Y al preguntar háganlo con cuidado, con afecto; pregúntense con amor, no se fustiguen a sí mismos con preguntas.

Deseo de corazón que todo esto escrito por el Krishnamurti, os ayude a conocer la verdadera mente que poseemos y que es la fuente de un gran cambio. Pero no me refiero a la persona de Krishnamurti, sino a lo que nos descubre de nosotros mismos.

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Krishnamurti ¿como mira usted su vida? 8

Posteado por: Cristina el 5 jul En: Filosofía MENTES MARAVILLOSAS - 3 comentarios

En el momento en que uno sabe que es posible ir más allá de lo que es, rebosa de energía. Quien no sabe cómo hacerlo, tampoco sabe cómo afrontar lo que es, y por tanto tiene miedo y escapa; el sentimiento de imposibilidad hace que esa persona pierda la energía. Si uno tiene un problema y sabe que es capaz de resolverlo, tiene la energía necesaria; si alguien tiene mil problemas y no sabe qué hacer con ellos, la energía se pierde. De la misma manera, miren su insignificante, superficial y ridícula vida llena de violencia. Todas éstas son palabras que describen lo que realmente sucede en ella; la violencia no sólo en torno al sexo, sino al poder, a la posición, al prestigio. Y mírenla con ojos que no introduzcan inmediatamente toda una serie de imágenes. Ésta es su vida. Y miren esta vida suya en la que existe eso a lo que llaman amor. ¿Qué es el amor? No estamos discutiendo teorías sobre lo que el amor debería ser; estamos observando eso a lo que llamamos amor. No sé qué aman ustedes; tengo la duda de si hay algo que amen de verdad. ¿Saben ustedes lo que significa amar? ¿Es placer el amor? ¿Es amar sentir celos? ¿Puede amar una persona ambiciosa?..., por más que se acueste con su esposa y engendre una serie de hijos. El que lucha en el mundo de la política o en el mundo de los negocios para llegar a ser alguien importante, o el que en el ámbito de la religión intenta reprimir sus deseos para llegar a santo, se mueve por ambición, con agresividad, con deseo; y ¿puede un ser humano competitivo amar? Todos ustedes son competitivos, ¿no es cierto? Quieren un empleo mejor, una posición mejor, una casa mejor, ideas más nobles, imágenes de sí mismos más perfectas. ¿Es eso amor? ¿Pueden amar si se comportan como tiranos, si intentan dominar a su esposa, a su marido o a sus hijos? ¿Existe alguna posibilidad de amar cuando uno busca el poder?

..


Al ver lo que es su vida, en la que no hay ni amor, ni belleza, ni libertad, deberían echarse a llorar. Ya ven lo estéril que es; y esa vida estéril es el resultado de su cultura, de sus libros sagrados, que les dicen que no deben ustedes mirar el cielo porque en él hay belleza, y esa belleza podrían transferirla luego a una mujer; esos libros sagrados que dicen que, para ser una persona religiosa, uno debe retirarse del mundo, renunciar al mundo; que dicen que el mundo es una ilusión, y que uno debe por tanto escapar de él… Y sí, sus vidas demuestran que eso es lo que ustedes han hecho.

Si son capaces de observar su vida, descubrirán lo que es el amor; y hay una gran pasión en ello. No amor, sino pasión. La palabra pasión significa etimológicamente sufrimiento. ¿Saben ustedes lo que significa sufrir? No hablamos ni de escapar del sufrimiento ni de qué hacer con él, sino de sufrir, de sentir en lo más hondo un intenso dolor. Cuando uno no hace nada para escapar de ese sufrimiento, de él nace una gran pasión, que es compasión. Y debemos averiguar también lo que es la muerte; no en el último momento, no cuando uno está enfermo, inconsciente, agonizante, cuando es incapaz de observar con claridad. La vejez, la enfermedad y la muerte nos llegarán a todos; así pues, descubran lo que es la muerte mientras todavía son jóvenes, ahora que tienen vigor y energía. La vejez es algo natural; es natural que el organismo se desgaste. (Aunque también es cierto que puede durar más dependiendo de cómo viva uno. Si la vida de uno es un campo de batalla desde el momento que nace hasta que muere, su cuerpo se deteriora con mayor rapidez, pues la tensión emocional debilita el corazón. Éste es un hecho comprobado.) Ahora bien, para descubrir el significado y la inmensidad de la muerte mientras uno está todavía activo, no puede haber miedo. La mayoría de nosotros tenemos miedo a la muerte, miedo a dejar todo aquello que hemos conocido: nuestra familia, los conocimientos que hemos acumulado, nuestros libros, nuestro trabajo, los objetos que hemos reunido; y puesto que no se sabe lo que ocurre cuando uno muere, la mente, es decir, el pensamiento, imagina que ha de haber alguna otra clase de vida, y que las vidas individuales, de un modo u otro, han de continuar. En esta idea se basa la estructura entera de las creencias. Ustedes hablan de reencarnación, pero ¿se han parado alguna vez a reflexionar sobre qué es lo que va a reencarnarse en la próxima vida? ¿Qué es lo que renacerá en esa vida futura? Su inmensa acumulación de conocimientos, ¿no es así? Todos sus pensamientos, sus actividades, toda su bondad o su maldad, las atrocidades que han cometido. Porque ustedes creen que lo que hagan en este momento reaccionará en la vida siguiente… Es de esperar que sea esto lo que todos ustedes creen; ¿lo es? Y si realmente lo creen, entonces lo que importa es lo que hacen ahora, qué conducta tienen ahora, ya que en su próxima vida van a pagar por ello. Esto, en caso de que crean de verdad en el karma. Si es así y están atrapados en la red de esta creencia, deben prestar atención a su vida actual: a lo que hacen, a lo que piensan, a la manera en que tratan a los demás. El problema es que no creen ustedes en ello hasta tal punto; su creencia es sólo un escape en el que encuentran consuelo, es sólo una palabra que no significa nada.

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Krishnamurti ¿como mira usted su vida? 6

Posteado por: Cristina el 29 jun En: Filosofía MENTES MARAVILLOSAS - sin comentarios

Y ¿cómo ocurre esto? En el momento de experimentar algo, el observador está totalmente ausente. ¿Cómo es que un segundo después cobra presencia? La pregunta es suya, no de quien les habla; formúlensela a sí mismos y encontrarán la respuesta. Tienen que aplicarse, porque se trata de su vida; si se limitan a decir: «Bueno, he aprendido un poco oyendo lo que dice este hombre», la realidad es que no han aprendido absolutamente nada; lo único que han hecho es recoger algunas palabras, que anexionadas unas a otras se convierten en una idea. Eso es precisamente el pensamiento organizado: una idea; y no estamos tratando con ideas, no estamos postulando una “nueva filosofía”. Filosofía significa amor a la verdad en el vivir diario, no la verdad inventada por una mente filosófica. Así es que ¿cómo nace ese observador? Cuando uno mira una flor, en el momento de observarla de cerca el observador no existe; no hay sino el mirar. Entonces uno nombra la flor; a continuación piensa cómo le gustaría tenerla en su jardín, o en su casa, y de ese modo ha empezado ya a elaborar una imagen de ella. Por lo tanto, el creador de la imagen es el observador. Véanlo en sí mismos, por favor. Es decir, tanto la imagen como el creador de la imagen son el observador, y el observador es el pasado. El “yo” es el conocimiento que he acumulado, el conocimiento del dolor, del sufrimiento, de la agonía, de la desesperación, de la soledad, de los celos, de la ansiedad tremenda que uno siente. Todo eso es el “yo”, que es el conocimiento acumulado del observador, que es el pasado. Por eso, cuando observan ustedes la flor, son los ojos del pasado, los ojos del observador, los que la miran; y como no saben ustedes mirar sin él, provocan el conflicto.

Nuestra pregunta entonces es si pueden ustedes mirar, no sólo la flor, sino a su esposa, de mirar la agonía, la desesperación y el sufrimiento sin nombrarlos, sin decirse a sí mismos que deberían hacer algo al respecto, trascenderlos o reprimirlos; si pueden simplemente mirar, sin que intervenga el observador. Por favor, háganlo en este momento, mientras hablamos. Es decir, tomen la envidia, por ejemplo, que es algo común a la mayoría de la gente. Conocen bien la envidia, ¿no es cierto?; es un sentimiento con el que están familiarizados. La envidia es comparación, es la medición que hace el pensamiento cuando compara lo que son ustedes con lo que deberían ser, o con lo que quieren llegar a ser. Ahora simplemente miren. Supongamos que tienen envidia de su vecino, porque su coche es mejor, porque su casa es más grande; esa envidia que les asalta nace en el momento en que se comparan ustedes con él. ¿Pueden mirar el sentimiento sin calificarlo de bueno o malo, sin nombrarlo, sin decir que lo que sienten es envidia? Mírenlo sin la imagen, e irán más allá de él. En lugar de batallar con la envidia, de intentar reprimirla, de juzgar que es admisible o inadmisible ser envidioso, en lugar de toda esa lucha, observen su envidia sin nombrarla; porque el acto de nombrarla es el movimiento del recuerdo pasado que la justifica o la condena. Si son capaces de mirarla sin ponerle nombre, verán que van más allá de ella.



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