Será el beso de un ángel, mi ángel de la guarda? Digo ángel, porque no se como describir a ese ser maravilloso)

Jamás he sentido en toda mi vida, esa sensación de bienestar infinito, aún hoy después de haber pasado días y días, porque antes no he sido capaz de escribir sobre esto que me sucedió, durmiendo, soñando, claro. No quería perder esa sensación de sublime bienestar, nada me preocupaba, me sentía protegida en brazos de la más maravillosa de las sensaciones, imposible de poder describir para que lo comprendáis, me hubiese quedado así toda la eternidad. Pero según pasaban los días se iba haciendo mas débil la sensación, hasta que llegado a este punto, no quiero perderla y ya soy capaz de escribirla, aunque creo que nunca de transmitirla.
No existen las palabras para describir mi estado en esos momentos, pero si recuerdo que estaba en brazos de un hombre (ángel?) moreno, quizá con el pelo un poco corto pero rizado y vestía con tejanos y camiseta oscura o negra, la cara era la del ángel que pintó Leonardo da Vinci, quede claro que yo aún no había visto esa imagen cuando soñé. Pero eso no tiene importancia, la importancia es la de la sensación de bienestar infinito, sublime.
DRAGONES ALADOS VUELAN SOBRE MI MENTE
Volví a sentir unas inmensas ganas de vivir cuando descubrí que el sentido de mi vida era el que yo le quisiera dar.
Cuanto más se aproxima uno al sueño, más se va convirtiendo la Leyenda Personal en la verdadera razón de vivir.













Con sueños así, para qué despertar, además con esa sensación de paz, que sé muy bien como es.
Un saludo, buen post
Llegué a tu blog porque me atrapó el título de la portada,yo también he tenido experiencias muy lindas en sueños,tan es así que creo que ese mundo en el que nos trasladamos cuando dormimos puede ser tan o más real que éste.
Saludos
Y yo he llegado al tuyo, porque has tenido a bien hacerme un comentario muy bonito. Sueño cada día, nunca pesadillas, es como si viviese en otro mundo muy parecido a este pero en otras circunstancias, ni mejor ni peor, pero en mis sueños suelo visitar las mismas tiendas (que solo existen en mis sueños), los mismos sitios. Otras veces no, son aventuras y me lo paso tan bien!!! que nunca quiero bajar a este mundo real, bueno o será el otro? Cuando me despierto me cuesta saber que día es, y donde estoy. Poco a poco vuelvo a mi realidad de ese momento.
Me alegra haberte conocido y espero poder leerte, y visitar tu blog.
Abrazo de cielo.
*Cris*
Hola Antonio!!
me alegro de que te haya gustado, y de que tambien hayas sentido algo parecido o lo mísmo, dificil de discernir. Pero me alegro porque me gusta que te sientas bien.
Afectuoso saludo
*Cris*
Hermoso sueño, cuantas veces habre tenido yo dueños de esos en los que dejas todo el mundo atras y te embarcas en una cadena de sensaciones y sentimientos inolvidables.
Me encanta tu blog.
Un beso, Cristina
Es posible confundir un sueño con la realidad? O mejor dormir soñando o soñar despierto?
Me ha gustado tu sueño. Saludos
Hermoso sueño el que has tenido.
Es cierto que a veces cuesta despertar, porque se está tan bien en algunos sueños...
Yo casi cada día me acuerdo de lo que he soñado, y a veces son cosas tan llenas de fantasía, que me pregunto como es posible que la mente sea capaz de inventar semejantes historias.
Aunque quien sabe, quizás no son inventadas, y sean otros mundos paralelos en los que nos adentramos mientras dormimos.
Un beso.
Seguro que son otros mundos paralelo, yo tambien sueño cada día y me acuerdo siempre, incluso algunos los escribo, pero mi marido se lo pasa bomba cuando desayunamos y le cuento mi aventura de por la noche.
Aunque a veces son tan reales, que el otro díame caí de la cama, soñando que me bajaba del coche y no veas la torta que me dí, cuando vino Tono a ver que me había pasado, le dije: Nada que me he bajadodel coche y me he caido...
Cuando me dí cuenta empecé a reirme y aún me sigo riendo. No me paso nada, solo un golpe en el pomulo con la mesilla de noche. Y un cardenal en la rodilla.
De verdad que me gusta encontrar a alguien que sueñe como yo, y se acuerde. Todos los que me rodean nunca se acuerdan de sus sueños, solo si alguna vez han tenido una pesadilla. Yo nunca tengo pesadillas, pero eso sí puedo reirme a carcajadas dormida y mi propia carcajada me despierta.
Un abrazo