Si Einstein levantara la cabeza.....
Rara será la persona que, corriendo los tiempos que corren, en los que la electrónica es al ser humano como la rueda al coche, podría vivir hoy sin televisión, sin microondas, sin ordenador o, lo más moderno todavía, sin CD, DVD ni MP3.
Lo que muchos no saben es que la mayor parte de esos adelantos de los que hoy disfrutamos se deben al genio científico de Albert Einstein. Si él no hubiera existido, un gesto tan cotidiano y simple como pasar la compra por la caja del supermercado, por ejemplo, resultaría inaudito y sorprendente.
Einstein era un simple oficial de tercera de la Oficina de Patentes de Berna, en Suiza, cuando en 1905 publicó cuatro artículos en la revista Anales de la Física con los que volvió del revés la concepción que entonces tenía el hombre de la luz, la materia, el espacio y el tiempo. Entonces habló de la relatividad especial y diez años más tarde, publicó la teoría de la relatividad general. Unos hallazgos que lo convirtieron en el científico más importante de la historia.
Luz y Nobel. Su primer trabajo se refería a la naturaleza de la luz. Aunque parezca mentira, antes de que Einstein se pusiera manos a la obra, todos creían que la luz estaba formada sólo por ondas electromagnéticas que se propagaban por el espacio. Todos menos él. El joven físico descubrió que la luz está integrada por unas partículas diminutas a las que llamó quantos de luz (los archifamosos fotones) y planteó pensar en ellos como un chorro que transportaba energía. Logró así explicar el efecto fotoeléctrico, que ya se conocía y que consiste en que cuando un rayo de luz choca contra un metal se desprenden electrones. Este descubrimiento reportó a Einstein el Premio Nobel en 1922 y a la Humanidad, que las puertas del progreso se abrieran de par en par.
Ese primer paso significó poder disfrutar, entre otras cosas, de la grabación televisiva (al menos en su formato analógico), de fotografiar las travesuras de nuestros hijos con cámara digital, de las mágicas células fotoeléctricas que hacen que las puertas se abran a tu paso o que los cacos salgan pitando de una casa ajena tras activar la alarma, de la física cuántica y del rayo láser, que es la aplicación que más nos beneficia en nuestra cotidianidad.
Y si no, pensemos un poco. Si láser significa amplificación de la luz por emisión estimulada de radiación y Einstein descubrió la emisión estimulada, la conclusión es sencilla: gracias a él, podemos deleitarnos con la voz de Elvis cuando un rayo láser incide sobre un CD del rey, o nos es posible ver una película de George Clooney, por poner un ejemplo atractivo, porque otro rayo barre un DVD.
Pero no todo ha derivado en algo tan festivo. Desde tareas tan simples como pagar un yogur desnatado cuando un láser lee su código de barras, hasta quitarse las varices o arreglarse la vista en una rápida operación, pasando por los sistemas de guiado para misiles, aviones y satélites, las posibilidades son infinitas.
Einstein dedicó sus dos siguientes trabajos a la materia y en ellos pudo calcular el tamaño de las moléculas y el movimiento de pequeñas partículas en un líquido, descubriendo que puede ser descrito por una teoría: el movimiento browniano y confirmó que los átomos son los ladrillos básicos de la materia.
El trabajo revolucionó la mecánica estadística y hoy, gracias a ello, entre otras cosas, se analizan las fluctuaciones de precios en las bolsas de valores. Una aplicación muy satisfactoria para los bolsillos de algunos (los menos, diría yo).
De sus estudios de la materia y de su predicción de la existencia de un nuevo estado de la misma también surgió el llamado condensador de Bose-Einstein, que permitió desarrollar mejores productos para la lubricación de motores y maquinaria. Un avance trascendental para todos los conductores y especialmente este año, para el español más rápido. Y es que, ¿dónde estaría hoy Fernando Alonso si Einstein no hubiera nacido?
Todo es relativo. Aquel 1905, Einstein dedicó su cuarto y quinto trabajo a lo que hoy se conoce como la Teoría de la Relatividad, considerada la más importante de la historia de la Física desde que en 1666 Newton formulara la Ley de la Gravedad.
Con el estudio Sobre de la electrodinámica de los cuerpos en movimiento, el joven técnico asombró al mundo al exponer una idea revolucionaria: el tiempo y el espacio no son valores absolutos, como se pensaba desde Newton, sino relativos. Según Einstein, el tiempo se ralentiza al acercarse a la velocidad de la luz. La ecuación E=mc2 inauguró una nueva época para comprender el Universo y la cosmología.
De hecho, sin esa teoría, no habría sido posible la construcción de sistemas de orientación y navegación por GPS ni la creación de la tecnología digital.
Pero ese trabajo también corrobora la posibilidad de interpretar que la masa y la energía son intercambiables. O sea, demuestra que se pueden lograr enormes cantidades de energía a partir de masa y eso terminó estallando como una consecuencia nefasta en la bomba atómica. Su materialización en Hiroshima y Nagasaki fue, a pesar de Einstein, la mayor aplicación de ese descubrimiento. Como él mismo dijo: «El descubrimiento de la energía atómica no ha creado un nuevo problema. Ha hecho más urgente la necesidad de resolver uno ya existente».
En definitiva, sin Einstein no tendríamos casi nada, aunque él mismo se asombraba de su fama ya que casi nadie podía entenderle. Ya se lo dijo Charles Chaplin en una ocasión, cuando Einstein le comentó que su arte era universal porque «todo el mundo le comprende y le admira». Chaplin, de genio a genio, le contestó: «Lo suyo es más digno de respeto. Todo el mundo le admira y prácticamente nadie le comprende».
«El genio fue un enardecido activista político y un pacifista convencido»

DRAGONES ALADOS VUELAN SOBRE MI MENTE
Volví a sentir unas inmensas ganas de vivir cuando descubrí que el sentido de mi vida era el que yo le quisiera dar.
Cuanto más se aproxima uno al sueño, más se va convirtiendo la Leyenda Personal en la verdadera razón de vivir.















Antonio Alviárez dijo
Hay rumores que Einsten le debía parte de sus inventos a su esposa.
Saludos
28 Octubre 2006 | 06:51 PM