Hola soy Ruffo... y quiero saludar a Blas (me han dejado este sitio) GUAUUUU!!!
Querido Blas y algún can más que sea aficionado a leer los blogs:
Tengo la oportunidad a través de mi abuela humana, hoy de dirigirme a todos los perros blogueros, ji, ji, que ilusión!!!!
Me llamo Ruffo, y al igual que muchos perros, casi no disfruté de infancia, con pocos meses me echaron a patadas a la calle??? O más bien el campo??? Yo no sabía muy bien, nada era igual a aquella caja grande con olor perruno, hermanos cachorros, leche, comida, algo grande y confortable que daba calor y unas cositas largas, amarillas que hacían cosquillitas, mas adelante, le oí decir a un gigante solo con dos patas y ojos de cristal, que era paja, también me enteré que, aquel gigante era un humano=hombre o mujer.
Pasé dos, tres, cuatro, no sé, no puedo recordar tanta penuria, perdido, asustado, escondiéndome dónde podía, comiendo a hurtadillas en las basuras, más de un palo me llevé y odié a los humanos. Me pegaban con palos, me daban patadas, yo sólo quería un poco de comida, resguardarme de la lluvia y que no me pegaran.
Una mañana muy temprano, saliendo el sol, estaba yo en la marquesina del autobús, cuando un humano vino a quitarme el sitio, pero este era distinto, no olía a odio, me miró con los ojos muy abiertos, aunque el pobre iba mas dormido.... y me llamo!!!! Y yo salí corriendo. Así con este juego pasaron varios días, él cada día me traía algo de comer, cada día un poco más. Y yo cada día me atrevía a acercarme a él un poco más.
Un día decidí quedarme a esperarle, en la parada del bus, todo el día. Y volvió!!! Y se puso contento al verme!!! Al cabo de unos días decidí seguir al bus corriendo detrás de él para ver dónde iba…. Pero pobre de mí!!! Si seguía corriendo no podría volver y nunca más lo vería, así que tomé la determinación de volver a la parada del bus y no arriesgarme a morir en las ruedas de esos monstruos rugidores, que se llaman coches. Me quería llevar con él. Jal! Pero yo no me dejaba casi ni tocar, al final me convenció, me dijo: me llamo Jaime, ven conmigo, te curare las heridas, no te voy a hacer daño, te daré de comer y después si no quieres estar conmigo, te llevaré a tu casa o buscaremos a tu familia.
Me transmitió, esa tranquilidad y seguridad que desde que estaba con los ojitos cerrados enredado con mis hermanos entre las patas de mi mamá, nunca había sentido. Nos hicimos amigos, muy amigos, me presentó a la “jefa” mi mamá humana, Keka, y mis abuelos humanos de Madrid y los de Barcelona y Tíos, primos perros y humanos.
Ahora me llevan siempre con ellos a todas partes, y soy un perro sociable, ya casi no tengo miedo a los humanos, por lo menos a los de “mi” familia. Tampoco tengo miedo al coche, se viajar y estar quietecito con mi juguete preferido o durmiendo panza arriba. Me siento seguro.
Me compraron mi cama, mi pelota, mi abrigo, mi plato….. Soy un perro feliz, al fin encontré un humano de verdad, que me quiso tal y como estaba, lleno de pupas, sucio y “descangallao” rabioso con los humanos, lleno de pulgas, y garrapatas. Me lavaron, me curaron las heridas del cuerpo y que se creen que no?? Del alma de can también.
Un guausaludo para ti, Blas y un lametazo de bienvenida a Matilde y para todos muchos guauuuuuu guauuuuuuuuu y saltos, movimientos de rabo desforadamente de lado a lado, ESTOY CONTENTO!!!
DRAGONES ALADOS VUELAN SOBRE MI MENTE
Volví a sentir unas inmensas ganas de vivir cuando descubrí que el sentido de mi vida era el que yo le quisiera dar.
Cuanto más se aproxima uno al sueño, más se va convirtiendo la Leyenda Personal en la verdadera razón de vivir.















Visón del Valle dijo
Es una historia verdadera? Si es así es muy tierna y bonita.
Un perro muy inteligente y que guapo es!!
Saldos
12 Noviembre 2006 | 06:06 PM