Maite para ti esta canción, tu que Imaginabas tu propio mundo.

Maite nos dejó la madrugada del domingo, cuando su madre entró a despertarla ya no se despertó, dormía eternamente...

Maite era una mujer de unos 36 o 37 años biológicos, pero en realidad se quedó en los 13 o 14, era divertida, tozuda y soñadora.

Recuerdo cuando doblaba la esquina para llegar a nuestra casa, gritando desaforadamente: Cristi!!! Cristi!!! que se te ha escapado el Fox (uno de mis perros que en realidad se llamaba Foc) pero par ella era "Fox" y siempre decía, "mira que es majo este perro!!! y me quiere!!! y me conoce eh?? y es bueno!!! y otras veces venía también gritando, como siempre, pero apurada por si no la oíamos:
¡que viene el panadero por la cuesta! y un sin fin de cosas mas...

Ella vivía y dormirá eternamente en un pueblecito de unos 40 habitantes en invierno de la provincia de Soria a 30 km de la capital y que en verano triplica su población y al que me une por mis antepasados, haber pasado los mejores veranos de mi vida.

También algún invierno, rodeados de nieve y a veces incomunicados hasta tres días, porque la quita nieves, pasaba y abría la carretera, pero sin un todo terreno era difícil desplazarse.

En esos momentos era cuando mas sufría su madre Matilde, la que cuando yo era una enana me llevaba en su burra, repartiendo el pan.

Maite nació delicada de salud y siempre estuvo delicada, aunque su aspecto era muy saludable, con sus coloretes como Heidi.

Tenía la inocencia y los sueños de una adolescente, ella siempre estaba con los críos los adolescentes, pasaban los años para todos, uno se iban del pueblo, otros a cada verano venían mas cambiados y mayores y no cambiaban de amistades, seguían siendo las mismas pero Maite iba recibiendo a las nuevas generaciones de adolescentes, siempre estancada en su edad de niña-mujer.

Venía muchas veces a mi casa, a charlar conmigo o con alguno de mis hijos, si es que estaban, y después de contarnos innumerables cosas y cotilleos típicos de los pueblos, pero que ella aderezaba a su manera y con su imaginación.

De repente se levantaba y decía: bueno maja, ya esta ya te lo he contado, hasta luego!!!

Y siempre impepinablemente, se volvía y te decía: Bueno y mañana a Soria eh?? que tengo que comprar el Super Pop, o algo así.

Con este post quiero mantener viva la memoria de Maite, que viva siempre en mi corazón y la de todos los que tuvimos la suerte de conocerla y quererla. Y recordar las muchas veces que nos hizo reír.

Con su frase favorita: ¡Bueno, y mañana a Soria!

Duerme con tu sonrisa de niña y vuela con tus alas de ángel.

Hasta siempre Maite, nunca te olvidaremos.

David, Jaime, Pablo, Cristina y Tono y toda nuestra familia la de "los catalanes Llagostera" como siempre nos llamaste.