LA NIÑA CIENTIFICA
Al entrar en el bar de carretera, nuestra primera impresión fue el ver a unos padres emocionados, eran los dueños del bar nos enteramos mas tarde, muy emocionados alrededor de una niña de unos 9 ó 10 años, que permanecía sonriente aunque ausente, ésta iba acompañada de dos hombretones con abrigos oscuros. Yo, observadora por naturaleza, disimuladamente no perdía ni detalle de lo que estaba viendo y oyendo en palabras entrecortadas.
Descubrí que a la niña la habían encontrado, después de unas diez horas desaparecida, aquellos dos hombretones que debido a la situación querían esconder detrás de sus sonrisas, la rudeza de su trabajo de inspectores de policía, pero lo que no podían ocultar era el bulto en sus cinturones y por las espalda de sus armas.
Los padres miraban a la niña, como incrédulos, algo notaban en ella que no sabían explicar, era su hija claro!, la carita con las facciones de su madre, con la diferencia del paso de los años. Pero era asombro, pues la niña irradiaba serenidad, sabiduría, sensatez y un sinfín de virtudes imposibles de definir.
Estaban muy contentos y los otros hijos también, incluso las personas que estaban en el bar querían celebrar la llegada de la niña, era normal eran vecinos de toda la vida.
Yo seguía observando cada movimiento y conversación entre los padres y los dos hombretones, que al parecer tenían algo que decirles con la mayor discreción. Estirando yo mi oído y concentrándome al máximo llegue a entender que la niña, esa misma niña, al comprobar su nombre, coincidía con una prestigiosa científica, reconocida en el mundo entero y que en la actualidad debía de tener unos 38 años. Solo esperaban, la confirmación del ADN, que al encontrar a la pequeña, le habían tomado y enviado al laboratorio para cotejarlo mas tarde con el ADN de la científica.
Entonces se me encendió la lucecita en el cerebro, durante toda la tarde, habíamos estado paseando por un sendero entre la carretera y el bosque, e incluso por la misma carretera y vimos dos tres veces pasar los ovnis que habitualmente pasaban por allí, sobrevolando nuestras cabezas, no voy a describirlos porque era una cosa tan común que no tiene importancia en esta historia. Pero si recuerdo algo que ahora cobraba suma importancia. Mirando las idas y venidas de nuestras conocidas naves interestelares, vi como caían lentamente desde las nubes, tres cuadrados muy grandes de color rojo fresa, translucidos pero opacos, fueron cayendo lentamente hasta que se perdieron entre los árboles del bosque, eso había ocurrido unas dos o tres horas antes de entrar en ese bar.
Entonces comprendí que a la niña y a otros dos más, que desconozco si eran niños, niñas o adultos, los acababan de devolver a la tierra. En esas diez horas que la niña estuvo desaparecida, vivió su vida entera de científica en otra dimensión? En otro tiempo? En otro espacio? Y así me quedé pensativa intentando ordenar mis ideas y saber que y como podía ser todo esto…
Todo esto que os he contado, no es una novela, aunque podría hacerse una con ella, con todos los detalles que no he escrito para no hacerlo demasiado largo, todo esto ha sido parte de uno mis sueños de esta noche pasada y que he tenido que esperar unas horas para poder ordenar las ideas en mi cabeza, no podéis imaginar que viaje al futuro, he hecho mientras dormía.

DRAGONES ALADOS VUELAN SOBRE MI MENTE
Volví a sentir unas inmensas ganas de vivir cuando descubrí que el sentido de mi vida era el que yo le quisiera dar.
Cuanto más se aproxima uno al sueño, más se va convirtiendo la Leyenda Personal en la verdadera razón de vivir.















edt dijo
que bonita historia. saludos
28 Enero 2007 | 06:32 PM