Mas leyenda que realidad, sobrevivió la Zarina Anastasia?
Hermanamiento VI de los blogs: No me acuerdo... Cris*
Anastasia Romanov

Era la pequeña de las cuatro hijas del Zar y era muy conocida por ser quien cuidaba constantemente de su hermano el Zarevich Alexis, el pequeño de la familia.
Anastasia se crió junto a sus otras tres hermanas: Olga, Maria y Tatiana. Junto a ella siempre su adorado hermano Alexis de dos años menor que ella. Vivió alrededor de una corte sublime, pomposa y elegante.

Pero a Anastasia de carácter algo reservado, disfrutaba de realizar actividades lúdicas, como también tenía entre sus aficiones, salir al campo, practicar tenis, jugar con sus hermanas o escuchar a su abuela paterna, la zarina Maria de Dinamarca que disfrutaba contandoles miles de historias y cuentos infantiles. Sabemos que también asistió a actos protocolarios como las fiestas de Navidad o de Pascua de Resurrección. No hay muchos datos de la joven Anastasia desde su nacimiento hasta el final de sus días.
La noche del 17 de febrero de 1920, un policía sacó a una joven de 20 años de un canal en Berlín. Como rehusaba revelar su identidad o responder a las preguntas acerca de la causa de su intento de suicidio, fue internada en un hospital psiquiátrico registrada como Fraülein Unbekannt ("Señorita desconocida"). Diagnosticándosele una "enfermedad mental de carácter depresivo", la joven finalmente confesó a una enfermera que ella era en realidad la gran duquesa Anastasia, la menor de las cuatro hijas del zar Nicolás II y su esposa la zarina Alejandra.
ANASTASIA, ¿IMPOSTORA?. 
Anna Anderson Manahan, una inmigrante americana, murió en Klostersee (Alemania) en
El fin de la historia
En 1979, un geólogo y un cineasta rusos localizaron la tumba sin marca de los zares, gracias a las declaraciones de personas que participaron en el fusilamiento de la familia real. El triste hallazgo no sale a la luz pública sino hasta 1991, cuando el agónico régimen soviético ordena la exhumación de los cadáveres. En la fosa común localizan los restos de nueve personas, seis adultos y tres jóvenes. El zar estaba a la derecha, tres de sus hijas a la izquierda y la servidumbre a los pies de Nicolás, con los huesos de la zarina esparcidos por toda la fosa. A corta distancia hallaron una tumba más pequeña con cenizas. A partir de 1997 se sometió los restos a pruebas de ADN. Para verificar que se trataba de los Romanov cruzaron sus códigos genéticos con muestras sanguíneas de familiares muertos y vivos, incluidos el gran duque George, hermano del zar muerto de tuberculosis en 1899, el príncipe Felipe de Edimburgo, primo de la zarina, y Gueorgui Romanov, heredero de la familia real.

Científicos estadounidenses, británicos y rusos realizaron pruebas de ADN, consiguiendo coincidencias de muestras seguras en 99,8%. Los restos de Yekaterimburgo eran de los Romanov.
Anna Anderson no solo no tenía relación alguna con la familia real rusa, sino que su ADN se corresponde estrictamente al de un inmigrante procedente de Pomerania, región limítrofe entre Polonia y Alemania. Este inmigrante era nieto de una polaca, Franzisca Schanzkowska y, curiosamente, un investigador privado, basándose en ciertas evidencias, ya había sugerido hace muchos años que ese era el verdadero nombre de Anna Anderson.El comentado es, pues, un claro ejemplo de cómo las modernas técnicas genéticas ayudan a resolver enigmas históricos tan intrigantes como el que durante cerca de 80 años ha supuesto la muerte violenta de la familia real rusa a manos de los bolcheviques.

Su genética fue comparada con las familias de una lista de desaparecidos entre 1918 y 1920 y se halló que Ana Anderson no era quien decía y que su auténtica identidad era otra. Su nombre bautismal era el de Franziska Schanzkowska, nacida en Pomerania (Polonia) el 16 de diciembre de 1896 y desaparecida en marzo de 1920, perdió la memoria cuando trabajaba en una fabrica de Berlin y al encontrarla cerca de un puente de aquella ciudad, asumió los relatos de Anastasia que su marido le contara como si fuera de su propia vida. Estuvo casada con el soldado Tschaikovsky (ruso-polaco) que estuvo presente en la matanza a los Romanov en 1918.Ahora descansa bajo una lápida que dice: Anastasia Manahan 1901-1984.

Es solo una leyenda... al parecer así es. Lo relevante de caso es, como una persona puede llegar a adoptar una personalidad y defenderla de una manera tan ferviente. Creo que porque ella misma se creyó la propia historia que le contaron como cierta.
Esta es una historia que siempre me llamó mucho la atención. Y acostumbrada como estoy a seguir mi intuición, he querido con este tema, aburrido supongo para algunos, recordar esa barbaria, para que cada vez seamos mas conscientes del valor de la vida humana, que no podemos tener en nuestras manos la potestad de matar a otros.
Aunque parezca una tontería, no deja de ser historia el asesinatos del Zar y su familia, junto a algunos sirvientes.
Pero lo curioso del caso es que por qué revivirlo? siempre había interesado, que permaneciese la leyenda... que movimientos políticos ocultos ha entrañado siempre este caso?

DRAGONES ALADOS VUELAN SOBRE MI MENTE








Volví a sentir unas inmensas ganas de vivir cuando descubrí que el sentido de mi vida era el que yo le quisiera dar.
Cuanto más se aproxima uno al sueño, más se va convirtiendo la Leyenda Personal en la verdadera razón de vivir.















alacant dijo
Hola, no paras de sorprenderme. Bueno, en realidad no me he aburrido, es muy entretenido leerte y sobre todo ver la imaginación que tienes para buscar temas. Eso es muy bueno. Me gusta la gente que sorprende. Ahora dime una cosa, ¿cómo se ponen los amigos en los Blogs? , resulta que te he escrito esta pregunta en no se qué post de unas llaves. Y he hecho amigo a un cocinero, - sin saber como-, acláramelo no haga ahora lo mismo a una bailarina rusa. Contéstame aquí, si quieres. Un abrazo.
19 Marzo 2007 | 12:34 AM