ACTITUDES PARA MOMENTOS DIFÍCILES

La actitud tiene el poder de transformarlo todo. Incluso en las situaciones más difíciles podemos hacer algo para sentirnos mejor:

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ACEPTACIÓN:

Aceptar el momento que se está viviendo, por muy difícil que sea, implica no gastar más fuerzas en luchar o renegar de la situación. Sin embargo, para llegar a la aceptación a menudo se necesita pasar por un proceso de cambiantes emociones.


• HUMOR:

Incluso en las situaciones más terribles se puede encontrar lugar para el humor. Tiene un efecto liberador y nos ayuda a tomar distancia de la situación y restarle dramatismo.


• RESPONSABILIDAD:

Sentirse dueño de la actitud con la que decidimos encarar las situaciones, implica también buscar y centrarse en las áreas en las que uno tiene control o capacidad de cambiar cosas, y dejar de esforzarse en las que esto no es posible.


• CONFIANZA:

Tanto en uno mismo y en las propias capacidades, como en el camino individual que se está recorriendo.


• REALISMO:

Mantener los pies bien asentados en la tierra para calibrar de manera realista nuestras posibilidades, sin caer en una visión demasiado esperanzadora o idealizada, ni excesivamente negativa.



CONECTAR CON LA FUERZA INTERIOR

Proponemos una serie de herramientas útiles para conectar con la fuerza que nos permite afrontar los retos con mayor confianza y seguridad:

DESCUBRIR NUESTROS TALENTOS:

Todas las personas tienen aptitudes especiales. Conocerlas y apreciarlas es esencial para poder desarrollarlas y tener mayor confianza en uno mismo.

• Pregúntate: ¿Cuáles crees que son tus mejores cualidades? ¿Qué destacan otras personas de ti?


CREER EN NUESTROS VALORES:

Uno se siente más sólido si sus acciones refuerzan y están en concordancia con sus principios y valores.

  • ¿Qué es lo verdaderamente importante para ti?
  • Intenta elaborar una lista por orden de lo que más valoras en la vida.
  • ¿Qué da sentido a tu vida?
  • ¿La forma en que vives refleja tus valores?



EXPECTATIVAS REALISTAS:


A la hora de enfrentarse a retos es importante partir de unas expectativas que se correspondan con la realidad.

Una visión excesivamente fatalista incrementa el miedo y el estrés, pero si es demasiado esperanzada podemos exponernos a decepciones importantes.

Procura detectar cuál es tu tendencia para poder equilibrarla.

Ante una situación novedosa o difícil, pregúntate:

¿qué capacidades pueden serme útiles en esta situación?

¿Qué obstáculos exteriores puedo hallar?

¿Qué dificultades propias tengo que superar?

VISUALIZACIONES:


La mente tiene mucho poder.

Imagínate consiguiendo aquello que deseas.

Intenta visualizar los detalles y estar especilamente atento a tus sensaciones.

De esta manera empezarás a crear en tu mente lo que quieres conseguir.



AFIRMACIONES POSITIVAS:

Muchas veces el discurso interior es totalmente negativo y limitante.

Nos repetimos: “no soy capaz”, “no soy lo suficientemente fuerte”.






Se trata de mandar mensajes positivos y constructivos, del estilo “soy capaz de afrontar esta situación”. El lenguaje tiene la capacidad de modificar la realidad.

¡¡¡ MUCHO ÁNIMO, AMIGA DARUNIA!!! YA VERAS QUE TODO SE QUEDA EN UNA ASTENIA PRIMAVERAL !!!

Ya sabes que te aprecio y no quiero que estés desanimada, tomo mi cariño para ti y la imagen de felicidad de estas sonrisas de mis retoños, creo que la representan perfectamente.