Habaneras en Calella de Palafrugell - Havaneres a Callela...
el 11 jul En: Amigos del mundo - 7 comentarios

Un día al año, tradicionalmente el primer sábado del mes de julio, la pequeña localidad gerundense de Calella de Palafrugell se convierte en la capital de la habanera. Y es que esta popular canción de taberna, interpretada por los pescadores que buscaban refugio en los días de mal tiempo, halló en Calella su escenario perfecto para mantener una tradición que viene del siglo pasado. Una tradición que mantiene el récord perenne de la unión entre dos pueblos, el español y el cubano, interrumpida pero no rota por la Guerra de Cuba y la pérdida de las colonias americanas. Y es que, como asegura el dicho popular: si bien nos une la sardana, la habanera nos hermana.
Basta con echar un vistazo a la letra de la habanera por excelencia, "El meu avi", para entender por qué Calella de Palafrugell es, por derecho propio, el templo de este ritmo caribeño:
"El meu avi va anar a Cuba
a bordo del Català
el millor barco de guerra
de la flota d'ultramar.
El timoner i nostramo
i catorze mariners
eren nascuts a Calella,
eren nascuts a Palafrugell.
"Mi abuelo fue a Cuba
a bordo del Catalán
el mejor barco de guerra
de la flota de ultramar.
El timonel y el patrón
y catorce marineros
habían nacido en Calella,
habían nacido en Palafrugell."
Esta canción testimonia la marcha a Cuba durante el siglo pasado de numerosos marineros catalanes que buscaban una forma de ganarse la vida y volvían cargados de bebida (ron, en especial), tabaco, ritmos, canciones... y mil historias que contar.
Se tiene constancia documental de la existencia en Calella de Palafrugell, a finales del siglo XIX, de una agrupación musical que incluía cantadas de habaneras en su repertorio.
A principios del siglo XX, en un rincón del "Port Bo" --auténtico corazón de Calella de Palafrugell-- la antigua taberna de Can Batlle se erigió en centro de reunión de pescadores curtidos por las olas que, entre tertulia y tertulia, tomando sus copas de ron, se animaban a canturrear las letras de alguna habanera.
Posteriormente aparecería "El meu avi" para refrescar la memoria colectiva:
"Arribaren temps de guerra
de perfídies i de traicions
i en el mar de les Antilles
retronaren els canons.
Els mariners de Calella
i el meu avi enmig de tots
varen morir a coberta,
varen morir als peus del canó."
"Llegaron tiempos de guerra
de perfidias y de traiciones
y en el mar de las Antillas
tronaron los cañones.
Los marineros de Calella
y mi abuelo entre ellos
murieron en cubierta,
murieron al pie del cañón."
Pero la llama que prendió la mecha se originó en Can Batlle. En 1966 se organizó, en el bar que regentaba Tomàs Palet, una cantada no oficial para celebrar la aparición del libro "Calella de Palafrugell y las habaneras". Aquella informal convocatoria tuvo tal éxito que al año siguiente, en 1967, tomó el carácter oficial de lo que hoy en día se conoce como "Cantada d'Havaneres de Calella de Palafrugell", que ha llegado ya, ni más ni menos que a su 41 edición, el pasado día mágico 7 del 7 del 2007.
Yo veraneaba en Palamós y era obligado ir ese primer fin de semana de Julio ir a la cantada de Habaneras, sentarse en la arena, en algun bar de los porches, o los mas afortunados en sus propios barcos de recreo o barcas de pesca, y tomarse mientras escuchas la música, el típico "cremat". La receta, es un misterio cada maestrillo tiene su librillo.
El momento estelar, ya cerca de medianoche, viene cuando todos los grupos participantes se disponen a interpretar conjuntamente las dos habaneras más esperadas. Primero se deja sentir "La bella Lola" y, acabada ésta, llega el momento esperado para cantar "El meu avi". Entonces, todos juntos, como un coro, recuerdan esta entrañable historia de trágico final:
"Quan el català sortia a la mar
cridava el meu avi:
"Apa, nois, que és tard!"
Però els valents de a bordo
no varen tornar (no varen tornar)
i en tingueren la culpa
els americans."
"Cuando el Catalán salía a la mar
gritaba mi abuelo:
"¡Venga chicos, que se hace tarde!"
Pero los valientes de a bordo
no volvieron (no volvieron)
y tuvieron la culpa
los americanos."
Y, efectivamente, el primer sábado de julio, como manda la tradición, Calella de Palafrugell vive la noche más mágica del año. Sus calas acogen decenas de embarcaciones, y la arena y las calles se convierten en un improvisado auditorio lleno hasta la bandera de gente deseosa de escuchar la popular "Cantada d'Havaneres". Todo en un marco de gran belleza... y saboreando un "cremat".
Otro día os pongo "La bella Lola"
DRAGONES ALADOS VUELAN SOBRE MI MENTE
Volví a sentir unas inmensas ganas de vivir cuando descubrí que el sentido de mi vida era el que yo le quisiera dar.
Cuanto más se aproxima uno al sueño, más se va convirtiendo la Leyenda Personal en la verdadera razón de vivir.













Que bueno y uno sin tiempo...
Besos Cris*
Que bonito ese pueblo niña....tengo un tio de mi madre alli viviendo, anda que no me he bañado ná en esas hermosas playas de la costa brava.....me encanta las habaneras, por cierto
Arte en estado puro, buenas hermanas, buena elecciòn, inteligente y sabia
me hizo recordar los fados portugueses de Amalia Rodriguez, aunque la
voz fue en Español, un abrazo, gracias, atte.-
Me imagino que en ese entorno mágico de Calella, debe ser una experiencia inolvidable asistir al cántico de habaneras, cierro los ojos y lo veo, al borde del mar, que delicia.
Espero asistir algún día, en fin, todo lo voy dejando para algún día.
Saludos
¡qué bueno leer tus letras mientras escuchaba la habanera en catalán! en algunas zonas de la costa ahora está de moda escuchar por la noche habaneras a la orilla del mar. Y te escribo escuchando la segunda
Besos mirando al mar
Calella de Palafrugell...¡Qué recuerdos me trae...!
Las habaneras cantadas en la playa y al mismo tiempo tomando un "cremat" o bailando al ritmo de la habanera encima de un barco.
No está nada mal para las noches de verano, nada mal...
:-)
PARA TODOS!!!
No se que ha pasado... creía que os había escrito un comentario, para agradeceros vuestra visita... pero ha desaparecido. Bueno juraría que lo puse...
Estos duendes de La Coctelera, cuando se toman un cóctel de mas... se me distraen. Claro que también puedo haber sido yo... mi nombre me delata, igual no me acuerdo de que no lo puse...
Bueno sea como sea, Antonio, Lain, Cacho, Rafael, Kilómetro 1 y Kalikatres, como decía Lina Morgan creo...
¡¡¡GRACIAS POR VENIR!!!
UN ABRAZO GRANDE, GRANDE PARA CADA UNO Y BESOS PARA TODOS