Teatro mágico de la vida....

VER, DISPARAR

Tía Carmen 90 años y Marc 1 año!!! La mayor y el menor de mi gran familia.
La vida es muy simple.
Repentinamente de improviso, uno está viviendo.
Está sintiéndose alguien-algo, y además percibe que hay otros semejantes a su alrededor. Y como siempre, recién nacido al mundo, cada niño va siendo introducido en el entramado de circunstancias en que ha nacido, y asumiendo diferentes roles, diferentes papeles a interpretar en su escenario del Teatro del Mundo.
Así, según sea el lugar, el año, la clase social, la cultura local, la religión, etc… el Teatro varía, pero no así la esencia del actor, que lo antecede.
A cada uno se le introduce en la obra que allí se está representando.
Comienza la transmisión de información de cerebro a cerebro, y uno aprende, recibe y toma lo que le dan.
De esta manera se va construyendo en mundo interior, en función de los aspectos culturales, éticos, morales, económicos, políticos, sociales, históricos…de cada país y cada tiempo.
Es así como una parte de nuestro ser se llena completamente, parece que sólo eso existe.
Pero en el acontecer de los días, en tu obrar de acuerdo con lo indicado, algo falla:
La satisfacción y plenitud que te habían asegurado no llega.
Algo falta o algo sobra porque en ti, en cada uno de nosotros, no aparece la alegría chispeante del gozo vital.
Tú te has movido por los raíles marcados, has bailado su música, has actuado según los papeles que te han adjudicado pero el resultado prometido no aparece por ningún lado. La tristeza y la falsedad abundan en lugar de la alegría y la soledad e incomprensión ocupan el lugar de los lazos afectivos de la amistad.
¿Qué ha ocurrido?...
Recuérdalo:
Has caminado según sus pasos, tocando su música, bailando su agitada danza y no encuentras
¿Qué pasa, que ocurre?...
En verdad, y por lo general, cada hombre acepta la situación, se entretiene en soñar sus sueños particulares y desarrolla sus fantasías dentro de la representación escénica que le ha tocado vivir.
Pero si alguno de vosotros ha sido capaz de cuestionar esa obra que le toca representar, seguramente habrá descubierto ciertas cosas.
Si alguno de vosotros ha sido capaz de quitar la maleza de la altura de sus ojos, ha podido descubrir la diana y podrá disparar la flecha.
Ser la flecha y clavarla en el centro.
Y descubrirse en el silencio de su mente para poder disfrutar de cualquier interpretación de la vida como un verdadero actor del Teatro Mágico.
Un día aparecemos
Y otro desaparecemos
Y, en el intervalo,
Un tiempo y un espacio para gozar.
Eso es todo.
Así de simple, así de fácil, así de sencillo.
Cambia tu vida en lo que tenga que cambiar
Para ser feliz y compartirlo
Con los demás actores del Teatro Mágico.

DRAGONES ALADOS VUELAN SOBRE MI MENTE

Volví a sentir unas inmensas ganas de vivir cuando descubrí que el sentido de mi vida era el que yo le quisiera dar.
Cuanto más se aproxima uno al sueño, más se va convirtiendo la Leyenda Personal en la verdadera razón de vivir.















Kalikatres dijo
Así es, hay que ser la flecha y clavarla en el centro.
Un abrazo, Cris*
3 Septiembre 2007 | 10:01 AM