Cuarto y último secreto o consejo, de esta serie:
“No tomes precauciones como pretextos”

Algunos temores son buenos. Ser precavido y cauteloso es una virtud cuando se conduce un automóvil, se tienen hijos pequeños y se desea evitar cualquier tipo de accidente. Pero cuando el miedo te impide lanzarte en busca de tus sueños, ha llegado el momento de deshacerse de él.
En las decisiones importantes de la vida los temores y pretextos deben dejarse a un lado y debe imponerse el valor para correr ciertos riesgos, porque se necesita determinación para perseguir y alcanzar los grandes sueños.

Para ser feliz hace falta honradez para seguir el camino correcto en su consecución y para no estropearla con la mentira o el egoísmo. Pero, ¿cómo sé en cada momento que estoy siendo honrado con las personas que realmente me importan? El problema que se nos plantea es el de reconocer el tipo de amor apropiado -cuál es la manera correcta de amar-, y distinguirla de un amor equivocado -que pueda terminar destruyendo aquello que uno ama.
En todo aquello que amamos, no tenemos que ser egoístas. Y cuando se trate de otra persona, si la amamos de verdad, le dejaremos que haga o viva su vida como y con quien desee.
No se puede obligar a nadie a que nos quiera. Y si le queremos de verdad con amor en mayúsculas, no deberemos meterlo en una jaula de oro, sino darle alas para volar, mejor que sea feliz en otro nido que desgraciado en el nuestro. Esto es amor y todo lo demás son egoísmos!!!

DRAGONES ALADOS VUELAN SOBRE MI MENTE




Volví a sentir unas inmensas ganas de vivir cuando descubrí que el sentido de mi vida era el que yo le quisiera dar.
Cuanto más se aproxima uno al sueño, más se va convirtiendo la Leyenda Personal en la verdadera razón de vivir.















cangreja dijo
Tienes razón.
El mundo está lleno de cobardes que viven su vida a medias y pasan por el mundo de puntillas...
Un beso
28 Septiembre 2007 | 03:50 PM