Perplejidad sin solución - Piri Reis - 3 - y final, aunque quede mucho por descubrir...

Entre tanto el gran veterano de la cartografía, profesor Charles H. Hapgood, se entregaba a su vez al estudio de Piri Reis.
En una de las cartas recibidas por Hapgood, que mantenía correspondencia con las Fuerzas Aéreas de los EEUU, encargadas de cartografiar la Antártida, se decía lo siguiente: "Las líneas costeras tuvieron que ser cartografiadas antes de que el continente quedara cubierto por el hielo. En esa región la capa de hielo alcanza cerca de una milla de espesor.
No tenemos la menor idea de cómo esos datos pudieron señalarse en el mapa con sólo los conocimientos geográficos de 1513". Entre todos los investigadores llegaron a una conclusión que debe, al menos, asombrarnos: y ésta es ni más ni menos que los mapas de Piri Reis han sido trazados... ¡basándose en fotografías aéreas!, tomadas a una extraordinaria altura, desde una especie de satélite de esos que cruzan ahora el cielo, pero en lo que era incluso imposible pensar en los primeros años de nuestro siglo. ¿Fotografía aérea hace más de 400 años, si los mapas son del siglo XVI? ¿Hace 23 siglos, si estaban ya confeccionados en la época de Alejandro Magno? ¿Anteriores Quizás? Piri Reis no pudo basarse en los viajes de españoles a América, pues cuando ellos llegaron y reconocieron el continente, los mapas ya estaban confeccionados.
El profesor Sarton, de Harvard, realizó un estudio de la escala y extrajo las siguientes conclusiones: las distancias entre los diferentes puntos eran exactas, tomando como baremo la medida griega estadio; la escala utilizada por Piri Reis fue derivada de la medición de la circunferencia de la Tierra que llevó a cabo Eratóstenes (siglo III - II a.C.) y que fue calculada precisamente en estadios (1 estadio = 559 pies = 186 metros). Tanto Reis como Eratóstenes sobrestimaron el perímetro del globo en un 4,5%. Restando esa diferencia a las escalas de los mapas de Reis, la exactitud con la realidad es asombrosa.

Basándose en esto, Hapgood ha llegado a afirmar que los mapas de Piri Reis son incluso anteriores a Eratóstenes, esto es, anteriores al siglo III antes de Cristo. Posiblemente de la época de Alejandro Magno. Y entonces tendríamos que volver a plantearnos la pregunta de cómo fue posible -y con qué información se contó en el siglo IV a.C. para ello- que fueran confeccionados unos mapas tan perfectos sin una tecnología cercana a la nuestra.
Para colmo de sorpresas, si observamos detenidamente los mapas de Piri Reis, veremos que entre América del Sur y África existe una isla de gran tamaño denominada Antillia, que no existe, o al menos no existe ya. Otras islas más pequeñas la rodean.

¿Se trata del mítico continente Atlántida? Los mapas de Piri Reis son un incómodo indicio a favor de la teoría danikeniana sobre la antigua visita de seres procedentes del cosmos: Según Erich Von Däniken, la cosa es clara: seres extraterrestres cartografiaron nuestro planeta, y quizá también otros, desde estaciones espaciales; en una de sus visitas a la Tierra regalaron copias de sus mapas a nuestros antepasados; naturalmente fueron considerados como algo sagrado, y así se conservaron durante milenios hasta que finalmente cayeron en manos de nuestro hábil almirante turco.

Al trazar su mapamundi, éste no sabía verdaderamente lo que representaba.
DRAGONES ALADOS VUELAN SOBRE MI MENTE
Volví a sentir unas inmensas ganas de vivir cuando descubrí que el sentido de mi vida era el que yo le quisiera dar.
Cuanto más se aproxima uno al sueño, más se va convirtiendo la Leyenda Personal en la verdadera razón de vivir.














