Mi amigo el delfín

Mi amigo Delfín. No es que se llame Delfín, es que es un Delfín, vive en las profundidades del mar y de mi alma, en realidad se llama Iril, o algo parecido pues su manera de comunicarse y sus sonidos son raros para los que vivimos fuera del agua. Su lenguaje es a través de ultrasonido y para mí y por lo que he podido entender de lo que me ha explicado su nombre suena más o menos así Iriiiiuiiil, pero se escribe Iril.
Estamos en contacto a través de una conexión especial, es como si yo estuviera en su mente y él en la mía, porque sino no le encuentro explicación alguna. Como viajo yo por los océanos con él y además como Iril, ve nuestra sociedad, mejor dicho nuestra humanidad, las diferencias en todo entre los seres humanos. Como Iril dice somos unos grandes depredadores, pero también me advierte de que no hay ni un solo mamífero o ave o animal nacido en libertad que tenga deficiencias, por la sencilla razón de que no sobreviviría. Y sus propias madres no les dejan vivir.
Se admira, aunque no lo comprende, de que los humanos si ayudemos a vivir una vida normal a aquellos otros que necesitan ayuda para sobrevivir. Y de que otros maten a sus hijos antes de nacer. Se asombra de ver que hay tantos seres que padezcan hambre, y que a otros les sobre tanto. En eso Iril y los suyos son mucho mas felices y simples, van allá dónde hay comida y se protegen unos a otros de los depredadores. Les gustaría enseñarnos muchas cosas, no obstante hace millones de años, ellos también vivieron en la superficie. Me gusta escuchar sus consejos.
Si yo fuese delfín, seguramente pensaría como él. Pero como soy una humana… la cosa cambia. Voy a ver si soy capaz de ir relatando mis encuentros con Iril. Y a ve si algo de sus enseñanzas me sirven para algo…..

Véanse a sí mismos como delfines, porque ellos son realmente parte de su raza original. Poseen un diseño constitutivo tan brillante que pueden nadar por las aguas más oscuras y nada se les pega. Eso no es por accidente. Ellos han aprendido a hacer fluir la energía a través y alrededor de sí, sin apegarse a ella.
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DRAGONES ALADOS VUELAN SOBRE MI MENTE


Volví a sentir unas inmensas ganas de vivir cuando descubrí que el sentido de mi vida era el que yo le quisiera dar.
Cuanto más se aproxima uno al sueño, más se va convirtiendo la Leyenda Personal en la verdadera razón de vivir.















jotatrujillo dijo
Será bueno seguir escuchando a los delfines. Las cosas que dicen son bastante mas interesantes que lo que predican algunos humanos.
Un abrazo.
19 Enero 2009 | 01:01 PM