Mucho se ha escrito sobre el tema o quizá no tanto, el caso es que a mucha gente le resulta más fácil

encontrar nuevas amistades detrás de un teclado y una simple pantalla, para mi, frío muy frío.

Está muy bien siempre que sea para ampliar el grupo de amistades que se adquieren personalmente,

cara a cara, en el trabajo, en un bar, en el bus o simplemente amigos de amigos, vamos como antes

 decíamos, "nuevos integrantes de la pandilla".

Pandilla, grupo de amigos, cuadrilla, etc.... con los que íbamos de fiesta, excursiones, viajes y

nos divertíamos. Hoy día se nos abre el abanico con Internet, pero no puede ser el único medio

 de conocer gente y si los conocemos, debemos hacerlo personalmente, el ser humano necesita

 el contacto físico, aunque solo sea una mirada, un apretón de manos o un abrazo.

Detrás de unas líneas de palabras escritas, no somos capaces (en general) de descifrar lo que

la otra persona nos dice o nos miente...

La soledad y la falta de amigos nos impulsan a veces a relacionarnos con personas de distintos

 países y culturas a través del Internet. Sin embargo, el escepticismo y la falta de confianza

provoca que mantengamos la distancia, por que como dice el refrán:  "Caras vemos, corazones

no sabemos." Algo muy natural y lógico ante las experiencias negativas que hayamos vivido.

Es cierto que a través de un monitor no podemos conocer totalmente a la persona con quien

conversamos, pero a medida que compartimos esos minutos de charlas podemos tener un perfil

más claro de ella, aunque las palabras en sí no son suficientes. Basta también que haya algo

de confianza y se compartan cosas en común. De igual forma, tiene que haber sinceridad y

empatía. Estos factores en conjunto con otros son los que darán forma y fortalecerán las

relaciones interpersonales, no importando si es a través de la distancia o en la cercanía.

No todas estamos dispuestas a brindar ni a recibir amistad por Internet. Seamos realistas.

El que tengamos una conversación amena e interesante en la mayoría de los casos y que

compartamos muchas cosas en común, no significa que esa persona goce de nuestra

simpatía y viceversa. Más bien, es cortesía. ¿Pero cómo saberlo?

Son pocos los amigos verdaderos... aquellos que nos sirven de apoyo en momentos

de crisis y los que comparten nuestros logros y alegrías, los que siempre están pendientes

 de cómo nos sentimos hoy, los que nos dicen las verdades que nadie nos ha dicho,

los que se dedican a leernos sin opinar cuando necesitamos desahogarnos con alguien

pero no queremos que nos regañen, los que se dedican a alegrarnos nuestros días grises...

¿En realidad puede existir una amistad verdadera por Internet sin perseguir otros fines?

¿Vale realmente la pena?

Hay quienes piensan que sí... otros dicen que no es posible.

¡Aquí hay de todo como en botica! Las opiniones y las experiencias son variadas.

Se ha demostrado que la amistad sí puede ser sincera, genuina, transparente, así como

la amistad de aquellos que conocemos y con quienes compartimos diariamente a nuestro

alrededor. Y no importa la distancia, la amistad, en su esencia, puede perdurar a través

de los años, porque su base ha sido la confianza, el mutuo respeto y la comunicación

efectiva. Sin embargo, no todo es color de rosa, pues también existe, como todo,

la otra cara de la moneda. Mucha gente está llena de prejuicios y conflictos internos.

Otros se ponen barreras; otros desconfían hasta de su sombra así como de la gente que

le rodea. ¡Y no es para menos!  El uso del Internet se presta para muchas cosas, es cierto.

La gente disfraza sus sentimientos para bien o para mal. Es muy difícil descifrar lo

verdadero de lo falso. ¡Y cómo duele saber que lo que aparentaba ser honesto,

confiable, no era nada más que una pantalla que ocultaba otras intenciones!

Otros, se burlan en nuestras narices sin que nos demos cuenta. Lo mismo pasa con los

que dicen llamarse nuestros amigos, los que tenemos cerca. No existen grandes

diferencias en estos casos y a pesar de todo, el sentimiento es el mismo.

Es bueno tener amigos, ya sea en la distancia o que estén con nosotras siempre.

Queda en nosotras ejercer nuestro propio criterio...

Así son los amigos y la amistad por Internet: Seres que no se ven, pero que

dan amor, que nos brindan compañía, que nos prestan atención, que nos hablan

desde adentro, de su mismo corazón...

Los amigos de Internet, los que tapan los agujeros, de la soledad o el desamor,

los que nos dan su cariño, a través de un monitor, los que se brindan sinceros,

sin esperar ningún favor, los que ayudan a distancia, y lo hacen con amor,

 los que nunca esperan nada, solo que les permitas entrar en tu buzón!

Los amigos de Internet, ¡¡qué cosa maravillosa! ! desde que los encontré,

mi vida es otra cosa, nadie lo puede entender, solo aquél que lo ha vivido,

puede reconocer, que a través de esta pantalla, se puede llegar a querer,

desde adentro y con el alma, sin necesidad de ver...

Los amigos de Internet, no son ficción ni mudez, son amigos que descubren,

nuestra propia desnudez, la desnudez del alma sin necesidad de ver.

Algunos son calladitos, tranquilos, que observan desde su sitio, y disfrutan los envíos...

a veces se hacen notar, y nos escriben con cariño!!

 

 

 

 

 

 

 

A mis amigos de Internet... A todos, les doy las GRACIAS!!
Por saberme soportar, por estar en mi ventana, y alegrarme un día más, pero también

tengo que decir que los prefiero tocar!!